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Mostrando las entradas etiquetadas como dolor

Intensa

Hace un par de días una de mis mejores amigas hizo un comentario sobre lo intensa que puedo llegar a ser... normalmente no me sorprende porque lo soy, pero esta vez sí me afectó y me dio que pensar... No esta muy bien visto que una señorita sea calificada como "intensa" espanta a muchos, sirve de gracia para otros... pero lo cierto es que yo agradezco mucho ser así. Soy intensa, no solo porque nací y crecí entre personas muy intensas también, sino sobre todo porque Dios me quiso así... un poquito loca, un poquito arrebatada... Primero el lado bueno, mi intensidad fue lo que me hizo decidir que si iba a aceptar la fe católica lo iba a ser por completo, sin medias tintas, sin objeciones, todo o nada, como siempre... esa misma intensidad fue la que me hizo ir cada domingo a misa solo porque sabía que debía hacerlo mucho antes de tener un encuentro real con Dios, es la misma intensidad que me mantuvo haciéndolo en medio de la oscuridad y la que espero me mantenga hacié...

Dolor, sacrificio y sufrimiento

Hace una semana escribía sobre como el amor siempre trae consigo dolor...relacionado o no, vi una frase cuestionando ello, así que me puse a pensarlo de nuevo, y sí, estoy segura de que el amor duele, pero es necesario ser más delicada con esa palabra, porque es un dolor de sacrificio, no de sufrimiento. El dolor nacido por el amor, puede tener muchas formas de expresarse, desde los más sencillos detalles hasta las más grandiosas acciones.  La gran diferencia entre el sufrimiento y el sacrificio no se limita a un punto superficial, sino que responde a algo substancial, aunque también se pueden encontrar similitudes que pueden mover a confundirlos. Ambos producen dolor en la persona que los vive, ambos pueden ser vividos en silencio o con grandes aspavientos, ambos dejan marcas en el alma, corazón o cuerpo de quien se entrega a ellos. La principal diferencia que encuentro en estos dos caminos dolorosos es la forma en la que cambian el corazón de quien los vive. Por una par...